Quiero dejar de fumar

Quiero dejar de fumar

…Pero no lo consigo (Primera parte)

Seguramente te estás preguntando si necesitas ayuda para dejar de fumar. Muchas personas consiguen todos los días DEJAR DE FUMAR, aunque a costa de padecer bastante mal humor, ansiedad, trastornos del sueño, tristeza, irritabilidad, y otros trastornos psicoemocionales. Pero hay otras personas que, a pesar de haberlo intentado varías veces, y de haber puesto todo su empeño en ello no lo han conseguido, o su esfuerzo se ha visto truncado por una recaída a los pocos días.

¿Quieres saber por qué? Si tienes un momento te lo podemos explicar.

El proceso de DEJAR DE FUMAR.

La Nicotina tarda en ser eliminada de nuestro organismo entre 3 y 7 días. Es en los primeros 2 o 3 días en los que se produce la mayor intensidad de la crisis de abstinencia; se trata “sólo” de superar esos primeros días y lo peor habrá pasado. El resto será más fácil si contamos con algo de ayuda para dejar de fumar, y una información veraz sobre cómo se comporta nuestro cuerpo ante la falta de Nicotina, y cómo se comporta nuestra mente cuando no puede ejercer de “mente de persona fumadora”.

Todas las personas que intentan DEJAR DE FUMAR coinciden en algo: sienten, con mayor o menor intensidad, importantes niveles de ansiedad que, en algunos casos, llegan a ser insoportables y hacen desistir del intento. La ansiedad se produce al bajar los niveles de Nicotina en sangre; el cuerpo se habitúa a dosis elevadas y al reducirla siempre produce ansiedad. Es el mismo tabaco el que produce la ansiedad al poco tiempo de haber fumado; está pensado para que tengas la necesidad de volver a consumirlo con una cadencia determinada, para que “bailes” al son de la industria del tabaco. Fumar te calma durante un rato (30-60 minutos en el caso de la Nicotina) para volver a provocarte una subida de ansiedad y sentir la urgente necesidad de fumar de nuevo. Es una rueda que gira y gira sin parar, hasta el día en que dices: Ya basta!.

La Nicotina actúa en nuestro cerebro saturando los receptores de Dopamina

La Nicotina actúa en nuestro cerebro saturando los receptores de Dopamina y, por tanto, inhibiendo la secreción de este neurotrasmisor y, de alguna manera, suplantándolo en la actividad neurológica. El desequilibrio provocado por la falta de Nicotina, generador de ansiedad y malestar, dura poco tiempo y es posible paliarlo fácilmente: infusiones relajantes, suplementos vitamínicos, y ejercicio moderado al aire libre suelen ser suficientes para evitar, o reducir de forma significativa, la mayoría de los síntomas provocados por la abstinencia.

Dejar de Fumar con Láser

Además, hoy día existen numerosos métodos naturales que te pueden ayudar a DEJAR DE FUMAR, (relajación, hipnosis, acupuntura, Laserterapia, y otros) entre ellos la Terapia con Láser de Baja Intensidad es la que ofrece una mayor eficacia en términos de casos tratados con éxito y bajo porcentaje de recaídas.
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A pesar de que DEJAR DE FUMAR debería ser relativamente fácil, al menos desde un punto de vista neurológico y bioquímico según hemos visto, muchas personas siguen sin conseguirlo, incluso a veces tras haber recurrido a la ayuda externa de algún profesional de la Medicina, de la Psicología, o de las Terapias Naturales.

¿Por qué ocurre esto? ¿Hay algún motivo que lo pueda explicar? Muchos fumadores dicen: “lo he intentado de todas las formas: con pastillas, con parches, con chicles, con hipnosis, pero no lo consigo, no soy capaz.” Esto puede llegar a ser frustrante e, incluso, afectar a la autoestima de las personas, que empiezan a considerarse inútiles, poco disciplinados, sin voluntad, llegan a pensar que el tabaco les puede, y no se sienten merecedores de una mejor calidad de vida.

Una decisión consciente y un necesario cambio de hábitos

Esto ocurre, a veces, bien porque las personas no han tomado la decisión consciente y firme de abandonar la adicción, sea por miedo al fracaso o por comodidad, o bien porque no han explicado a su propio cerebro la decisión adoptada y el necesario cambio de hábito y comportamientos. ¿Qué significa esto?. ¿Sabemos cómo funciona nuestro cerebro? ¿Somos conscientes que nuestro cerebro suele actuar en “modo automático”?. Lo vamos a explicar.

Imagínate subiendo unas escaleras; cuando realizas esta actividad estás ejecutando múltiples movimientos de forma coordinada, usando diversos músculos y tendones, respirando de forma adecuada al esfuerzo, etc….y todo ocurre de forma perfecta para que no tropieces, para que no te asfixies, y sin tu intervención consciente, es decir, no estás pensando en lo que haces; tu cerebro se encarga de dar las órdenes convenientes a las distintas partes del cuerpo sin que tu parte racional intervenga, de hecho tu parte racional puede estar realizando otras tareas (hablando por teléfono, ojeando los sobres que acabas de recoger del buzón, etc…), lo mismo podríamos decir que ocurre cuando conduces, cuando vas por la calle andando,……o cuando fumas.

Por cierto ¿has pensado que cuando coges un cigarrillo, la mayoría de las veces, lo haces de forma automática, o asociado a determinadas situaciones?, por ejemplo enciendes un cigarro cuando empiezas a hablar por teléfono, después de tomar un café, recién levantado, y en muchas ocasiones sin tener ganas, o sin saber por qué. Cuando menos es curioso, ¿no?. Seguiremos avanzando en EL PROCESO DE DEJAR DE FUMAR en próximas publicaciones, para que tengas claro cómo abordar esta importante toma de decisión y los cambios precisos que ha de conllevar en: Quiero dejar de fumar…Pero no lo consigo (Segunda parte).

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